Es una muestra excelente de numerosas colecciones de arte romano todos provenientes de excavaciones realizadas en la ciudad. No debe dejar de visitarse de ninguna manera si se viene a Mérida. El museo está muy bien distribuido por temas. El edificio en sí fue construido por el arquitecto Rafael Moneo Vallés, en 1986. Durante la excavación para la construcción del museo hubo hallazgos arqueológicos que se incorporaron al propio museo: Se trata de una Cripta a la que se accede por una rampa desde el interior del museo y que nos muestra un tramo de una conducción hidráulica romana, la de San Lázaro, barrio de las afueras, y también un túnel que comunica al museo con el Teatro y el Anfiteatro.
Existen tres plantas en el museo.
En la planta baja están expuestas esculturas de retratos imperiales, lápidas conmemorativas, iconografías del teatro, del anfiteatro, del circo, la efigie del genio de la colonia, clípeos, cariátides, columnas y un magnífico conjunto pictórico de una casa.
En la planta intermedia se incluyen nueve salas en cuyas vitrinas se exponen pequeñas piezas de cerámica, orfebrería, vidrio, numismática, etc.
En la planta superior encontramos maravillosos mosaicos romanos adosados a la pared, además de alguna lápida y esculturas. |